OPINIÓN

OPINIÓN EDITORIAL

 
 
JAVIER GUERRERO GARCíA
OPINIÓN
JAVIER GUERRERO

OPINIÓN

El impacto de Trump en la frontera

La crisis económica también ha afectado a los ciudadanos norteamericanos
22.08.2016 12.00 AM

"Es mejor estar callado y parecer estúpido, que abrir la boca y disipar las dudas."
Abraham Lincoln

Sin duda hoy es motivo de reflexión la actitud del candidato republicano Donald Trump. Marchó virtualmente solo por la candidatura republicana y todos sus oponentes fueron quedando en el camino, ya sea por ser derrotados por los votantes partidarios ya sea porque han renunciado a seguir peleado. Lo es porque el escenario electoral hoy vuelve a poner de relieve los problemas internos del sistema político de nuestro vecino del norte, y la polarización social que se está dando de forma interna en esa nación.

Hace ocho años, el mundo se impactó al ver el avance de un candidato demócrata inusual en los EU. Un afroamericano se estaba posicionando fuertemente y los jóvenes y los liberales norteamericanos salieron a apoyar esta propuesta novedosa. No solo por el carácter racial del candidato, sino porque sus propuestas estaban refrescando el ambiente social y político.

Desde una postura crítica, Obama logró interesar a una ciudadanía desencantada con el sistema electoral. Desde 2006, criticó la política energética republicana diciendo: “Estados Unidos es adicto al petróleo sin tener un plan real para la independencia energética, esto es como admitir el alcoholismo y después faltar al programa de los doce pasos”. Su postura fue planteada en agosto de 2008, que incluía medidas que reducen la dependencia de los Estados Unidos del petróleo extranjero

Amén de plantear un nuevo impuesto, Obama también dijo en agosto del 2008, que apoyaría la venta de setenta millones de barriles de petróleo de la Reserva Estratégica de Petróleo “por crudo de menor precio, lo que en el pasado ha hecho que bajen los precios del petróleo en el transcurso de dos semanas”.

El tenía la opinión, de que había que actuar para reducir el consumo de electricidad “no podemos manejar nuestros vehículos deportivos, comer todo lo que queramos y mantener nuestros hogares a una temperatura de setenta y dos grados Fahrenheit en todo momento y esperar que los demás países dijeran que está bien”.( mayo de 2008 en campaña en Oregón). Igualmente criticaba la laguna

jurídica que permite que los “Comodities” controlen el progreso del mercado del petróleo.

Solicitaba investigar “los casos donde la especulación excesiva esté creando el aumento del precio del petróleo”. En agosto de 2008, Obama dijo que estaría dispuesto a apoyar excavaciones fuera de la costa, como parte de los compromisos con la frontera en política energética. “Mi interés está en asegurarme de que tengamos una política energética integral que pueda bajar los precios del petróleo”. “Para aprobarlo, tenemos que comprometernos en una buena estrategia de perforaciones que evite un daño importante al medio ambiente. No quiero ser tan rígido que no podamos llegar a un acuerdo”.

Respecto a la inmigración Obama, (hijo de un inmigrante keniano), favorece en campaña, la reforma migratoria en cuanto al plan de permitir a los inmigrantes ilegales “que se encuentran en una buena posición para pagar una multa, aprender inglés y que no quebranten la ley, empezar desde el principio los trámites para convertirse en ciudadanos”.

Pero en ambas posturas electorales, se decanto por acciones que ponen en duda o de plano contradicen los planteamientos iniciales. Incrementó el número de guardias de protección de aduanas y en las fronteras; propuso tres enmiendas que fueron incluidas en la Reforma Migratoria que incluye la obligación a que los trabajos sean ofrecidos primeramente a los americanos y posteriormente a los extranjeros; Que los patrones sean capaces de demostrar que sus empleados tienen permiso para trabajar en los Estados Unidos; y la concesión al FBI de tres millones de dólares al año para mejorar la eficacia del estudio del historial de los inmigrantes que solicitan la ciudadanía. Al cierre de 2015 Obama había sumado la cantidad de 2.5 millones de deportados.

Menciono estos datos no para hacer una comparación con las propuestas republicanas de John Macain y Sara Palin. Claro que había diferencias. Pero para nosotros como país, y en particular para los estados que compartimos frontera con EU, la aplicación de las medidas en política energética y en migración (solo dos ejemplos) no fueron valorados con detenimiento y el entusiasmo sobre los posibles cambios en la relación bilateral, fue solo esperanza vana.

La gran reforma migratoria no se dio y la política energética sin duda benefició al consumidor interno y ha golpeado a los países productores.

No hemos aprendido de la máxima de J.F. Dulles (Secretario de Estado Norteamericano de 1953 al 59) de que “los estados Unidos no tienen amigos, tienen intereses”. Y esto no debe ser visto moralmente. Es necesario poner en la relación bilateral también nuestros intereses. Ya que sin duda con la candidata demócrata, las cosas no van a variar mucho respecto a Obama, a pesar de las simpatías que nos despierte hoy Hilary Clinton.

Toda esta introducción valga, para retomar el punto: ¿Qué haremos si Donald Trump gana la presidencia? Tengo claro que la tarea diplomática la tiene que hacer la federación. También es claro que los legisladores se están pronunciando contra el agresivo discurso de Trump, que está enfocado a denostar a los mexicanos. Pero hay una obvia diferencia entre seguir la política de Obama (un discurso tranquilizador para los migrantes ya legalizados y una política de deportaciones contundente) y lo que plantea el republicano: una tajante política de ruptura fronteriza y de trato a la migración con carácter persecutorio abierto.

Ambas posturas no son benéficas para el país; pero sin duda la postura de Trump es mucho más perjudicial. La gran diferencia del NAFTA (TELECAN) con otros programas de unificación territorial (en particular el europeo) es la restricción del tránsito de personas. Mercancías si, personas no. Lo cual ha alimentado la migración. Y desmanteló los cetros industriales tradicionales en EU, con el consabido desempleo y disminución de salarios y prestaciones en ramas industriales importantes.

Porque el gran perjudicado del NAFTA ha sido el salario. México, según Trump, es el gran ganador del tratado. Y haciendo uso de los datos de disminución en la planta laboral y el ingreso en las zonas industriales, ha generado simpatías en quienes tradicionalmente fueron clientela política de los demócratas: la clase trabajadora.

Paradójicamente la presión a la baja de los salarios hace a los migrantes más competitivos puesto que aceptan salarios más bajos del promedio y sin duda los indocumentados aceptan salarios ilegales. Y es esa diferencia en el pago al trabajo lo que hace apetecible la migración, para nuestros paisanos y para los empleadores.

En un país como el nuestro en el que las diferencias regionales hacen que la pobreza tenga diversas caras; y en el que los estados fronterizos son también territorios que se han visto beneficiados inequitativamente por el tratado económico norteamericano (particularmente con el crecimiento de la maquila electrónica, las armadoras automotrices y la producción de legumbres para exportación) una política antiinmigrante agresiva, como la que plantea Trump, generará consecuencias aún no evaluadas por esta región.

Quienes representamos o tenemos tareas de gobierno en estos estados, tenemos que discutir y reflexionar sobre esto. Pero no solo para dolernos por los planteamientos y hacer pronunciamientos. Requerimos construir políticas públicas que desalienten la migración no de forma punitiva sino generando las condiciones para que tengamos trabajos bien remunerados y programas de desarrollo y arraigo en comunidades expulsoras de migrantes. De igual forma tenemos que tratar a la migración interna (que ha dado fuerza tanto a la maquila como a la producción agrícola) el trato y las condiciones para que se conviertan en procesos de desarrollo personal, familiar y comunitario.

No hay duda de que lo que dice Trump nos parece (y nos solo a nosotros los mexicanos) algo realmente torpe y estúpido. Pero por desgracia su crecimiento en las encuestas (que hoy parece desinflarse desde la convención demócrata) y su candidatura misma, demuestra que la crisis económica también ha afectado a los ciudadanos norteamericanos y el conservadurismo se alimenta en un rechazo hacia los “ajenos” los “extraños”, los de afuera, expresándose en ponerse detrás de posturas xenofóbicas que al final muestran el retroceso de quienes siendo inmigrantes de una o varias generaciones, piensan que la llegada de los nuevos les perjudica.

Trump dice en público lo que muchos piensan en privado. Ya hace 8 años había una voz similar: la de Sara Palin, representante del Tea Party en formula con Macain. Pero hoy los apoyos a Trump son mayores y están no solo alimentados de xenofobia corriente: este éxito conservador es consecuencia de la crisis económica y el empobrecimiento de los ciudadanos norteamericanos.

*El autor es Diputado Federal por el Partido Revolucionario Institucional

“Quienes representamos o tenemos tareas de gobierno en estos estados, tenemos que discutir y reflexionar sobre esto.”



  • Compartir
  • IMPRIMIR

  • RECOMENDAR
OPINIÓN
  • OPINIÓN HUMBERTO AGUILAR -
    ¿Es necesaria la negociación política en los tiempos modernos?

    Debemos plantearnos la pregunta de cómo hacer valer la estructura del diálogo

    LEER MÁS / 21.07.2017 12.00 AM
  • RAÚL ARRIAGA
    OPINIÓN RAÚL ARRIAGA -
    Al rescate de la vida silvestre

    Iniciativas muestran el desconocimiento de la función de zoológicos y acuarios

    LEER MÁS / 31.08.2016 12.00 AM