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NO PUEDE HABER CIUDADANÍA SIN UN CONOCIMIENTO CIENTÍFICO EXTENDIDO SOCIALMENTE

No puede haber ciudadanía sin un conocimiento científico extendido socialmente
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Científicos y legisladores discutieron las vías para fortalecer la comunicación entre los dos sectores; Ciencia, tecnología e innovación, con alto potencial en la resolución de problemas nacionales
13.04.2018 12.00 AM

¿Qué tanto se apoyan realmente los tomadores de decisiones en la ciencia para crear las políticas públicas? ¿por qué debería de tomarla en cuenta? ¿qué áreas de oportunidad se le abrirían al país con un mejor diálogo entre ciencia y política?

En la Antigua Sede del Senado de la República, legisladores y científicos abordaron ayer estas y otras preguntas en la mesa de debate Asesoría científica para el trabajo legislativo, que se realizó dentro de la reunión “El papel del conocimiento científico en el desarrollo de México”, coordinada por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

“No puede haber ciudadanía si no tenemos alfabeto, no la puede haber si no tenemos una base de conocimientos compartidos sobre la manera en que funciona el mundo, cómo se estructura la naturaleza y se ordena también el mundo social. La defensa de la ciencia tiene que hacerse porque no puede haber ciudadanía sin un conocimiento científico extendido socialmente”, señaló el maestro Jesús Silva-Herzog Márquez, coordinador adjunto de Investigación del Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

Con esto en mente, resulta fundamental que los tomadores de decisiones realicen acciones basadas en ese conocimiento compartido, pero no siempre es el caso. “Allegarnos información como legisladores resulta fundamental. No podemos legislar solamente con buenas intenciones, no es suficiente, sino buscar que sí tengan el impacto esperado. (…) Creo que no contamos como país con una especie de observatorio que vea el desarrollo de la ciencia y el impacto que tiene en diferentes temas dentro de la vida nacional y de las políticas públicas”, opinó la diputada Eloísa Talavera Hernández, de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados.

Más aún, complementó la maestra Liliana Estrada Galindo, investigadora de la Oficina de Información Científica y Tecnológica para el Congreso de la Unión (INCyTU) a cargo del Foro Consultivo, “resulta evidente que es necesaria una constante asesoría científica para el Congreso (…) Creo que no hay un estudio o un indicador que actualmente nos diga qué tanto las leyes están sustentadas en evidencia científica”.

El tema fundamental en todo esto, sin embargo, no es tener claro el papel que juega la ciencia en la toma de decisiones, sino cómo construir el puente de comunicación entre ésta y la política.

“La información se está generando constantemente en universidades, centros de investigación, y el mismo gobierno, pero existe el reto de acercar esta información, y hacerla accesible a los congresistas, conforme a sus necesidades, y yo creo que en este punto tenemos un área de oportunidad los científicos y tecnólogos de México para hacer este traductor entre el conocimiento científico que existe (…) Como científicos y tecnólogos debemos tomar nuestra responsabilidad en estos temas e interesarnos por los procesos de política pública, creo que el aprendizaje y la responsabilidad debe de ir en dos caminos”, enfatizó la maestra Estrada.

No obstante, ni toda la comunicación ni todo el conocimiento científico o una cultura sana de información podrán generar ese parteaguas que requiere el país para escalar en su lugar como potencia económica si los tomadores de decisiones no comienzan a tener visiones a largo plazo y planes que abarquen acciones más allá de su sexenio.

“Hay una debilidad que tenemos como nación y es que no pensamos como país en prospectiva de largo plazo, no contamos con un ejercicio sobre cómo nos vemos en 50 años, y que a pesar de que tengan que transcurir varios sexenios para llegar a esas cinco décadas, no son borrón y cuenta nueva muchos de los temas de política pública en el país”, señaló la diputada Eloísa Talavera.

AL respecto, el doctor Javier Velázquez Moctezuma, consejero asesor de INCyTU, hizo notar que “los cambios de los tomadores de decisiones es muy rápido, de manera que se enfrentan a retos para entender qué es la vida parlamentaria, eso no es fácil, les lleva un tiempo y cuando están entendiendo ya tienen que cambiar. Tenemos que generar instancias permanentes del Congreso que estén todo el tiempo sirviendo de enlace entre los legisladores y la comunidad académica que pueda aportarles algo”.

Pero no todo está perdido ya que, concluyó Velázquez Moctezuma, “la comunidad científica en México a pesar de todas las deficiencias y la falta de apoyo, es una comunidad que ha crecido, se ha consolidado, tiene presencia y reconocimiento internacional (…) los tomadores de decisiones deben entender que se tienen que apoyar en la ciencia para tomar decisiones correctas, informadas, trascendentes, y eso es lo que nos ha faltado”, concluyó.

Ciencia, tecnología e innovación, con alto potencial en la resolución de problemas nacionales

La ciencia, la tecnología y la innovación tienen un alto potencial en la resolución de problemas nacionales que sólo ligados a la participación pública y la academia permitirán crear incentivos y administrar recursos en favor de la sociedad, declaró el doctor José Miguel Natera Marín, uno de los editores del libro Procesos de Diálogo para la Formulación de Políticas de CTI en América Latina y España.

La publicación explica el mecanismo de construcción de diálogos democráticos en los que se involucran distintas comunidades científicas en la incorporación de especificidades de ciencia y tecnología para formular políticas públicas que contribuyan al bien social.

El académico, quien es catedrático del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y está adscrito al Departamento de Producción Económica de la Unidad Xochimilco, señaló que el texto es resultado de un largo trabajo por codificar 15 procesos de diálogo de 12 países de América Latina, el Caribe y España.

De este modo se logró la sistematización de los aprendizajes en dos sentidos, el teórico metodológico y las recomendaciones para la acción de políticas públicas, logrando identificar tanto la heterogeneidad como los rasgos comunes entre naciones, sostuvo durante la presentación del texto en el Auditorio Eugenio Méndez Docurro del Conacyt.

La doctora Gabriela Dutrénit Bielous, investigadora del citado Departamento de la Casa abierta al tiempo, comentó que la elaboración de la obra está fuertemente vinculada al trabajo que realiza Conacyt y el Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) respecto de la promoción y generación de conocimiento científico en la solución de problemas nacionales y el fomento de la vinculación entre la academia y los sectores público, privado y social.

En 2014 el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CyTED) emitió una convocatoria de participación en la que Natera Marín y Dutrénit Bielous propusieron analizar los procesos de diálogo para el diseño de estrategias de ciencia, tecnología e innovación en América Latina, el Caribe y España, con el propósito de perfeccionar la construcción de políticas públicas a través de organizar mejores formas de interlocución entre las comunidades del sector.

La participación pública puede considerarse un derecho inalienable a cualquier ciudadano, incluso una forma de empoderamiento de éste frente a la gobernabilidad, y en la publicación que se presentó se analiza cómo involucrar a las partes interesadas en los procesos de toma de decisiones, añadió la coeditora.

El doctor Enrique Cabrero Mendoza, director de Conacyt, sostuvo que en materia de ciencia y tecnología las comunidades científicas son la inteligencia del país, su visión es mucho más articulada y compleja, por lo que sería un error impulsar una estrategia que no incorporara a los miembros de esta comunidad, pues es una labor que no pueden desarrollar los funcionarios públicos.

Una de las grandes aportaciones de ese organismo ha sido articular a las comunidades científicas, académicas, tecnológicas y los sistemas de educación a la labor de los legisladores en su intención por generar políticas públicas, una realidad compleja que se refleja en el libro.

Durante la presentación también participaron el maestro Joshua Harim Mendoza Jasso, secretario de Desarrollo Económico y Turismo del municipio de Zacatecas; los doctores José Luis Fernández Zayas y Juan Pedro Laclette, ex coordinadores generales del FCCyT; así como el maestro Alonso Huerta Cruz, presidente de la Red Nacional de Consejos y Organismos Estatales de Ciencia y Tecnología, y el doctor Luis Aguirre Torres, presidente and CEO de Green Momentum Inc.

También asistieron los directores adjuntos de Desarrollo Científico, Ciencia, Planeación y Evaluación, y de Cooperación internacional de Conacyt, así como su Oficial Mayor.

Procesos de Diálogo para la Formulación de Políticas de CTI en América Latina y España –coedición entre Latin American Network for Economics of Learning Innovation and Competence Building Systems (LALICS), el CyTED y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO)– es una publicación electrónica que puede descargarse en: lalics.org y en la biblioteca digital de CLACSO.

Permitirá la reforma a Ley de Ciencia contar con visión a largo plazo

La Iniciativa de Reforma a la Ley de Ciencia y Tecnología, enviada por el Presidente Enrique Peña Nieto al Congreso de la Unión, implica el establecimiento de una visión a largo plazo que permita diseñar estrategias de largo aliento para el sector, mejorar los instrumentos de financiamiento, ampliar la estrategia de ciencia abierta, y fortalecer a los Centros Públicos de Investigación, informó Cabrero Mendoza.

“Hemos enfatizado la necesidad de que la política de ciencia y tecnología debe tener una visión a largo plazo, hay otras áreas de política pública donde las decisiones es suficiente a seis años, claramente en la ciencia no es suficiente. Si México quiere transitar a una sociedad y economía basadas en el conocimiento, esto implica que debemos tener una perspectiva de mucho mayor plazo”, enfatizó Cabrero.

Igualmente, se espera que las renovaciones permitan coordinar el trabajo entre la iniciativa privada, la academia y el sector público para establecer, desarrollar y evaluar la política pública de ciencia, tecnología e innovación no solo para seis años, sino con una meta a largo plazo.

El funcionario señaló que en este proceso, el CONACyT se mantendrá como un organismo descentralizado y no sectorizado, descartando la idea de que pudiera convertirse en una Secretaría de Estado.

Así, el Consejo, dijo, reforzará su función como organismo responsable de coordinar las políticas públicas del gobierno federal en materia de ciencia, tecnología e innovación, de colaborar con las entidades federativas, elaborar la propuesta de visión a largo plazo, y su director seguirá siendo nombrado por el presidente de México, pero siguiendo un conjunto de requisitos sustantivos para ejercer el cargo.

“A partir de esta Reforma, el horizonte de la ciencia y la tecnología tendrían un horizonte de tiempo acorde a las expectativas y los complejos procesos de planeación que requiere la ciencia y la tecnología”, añadió Cabrero.

Fortalecimiento del Foro Consultivo
La iniciativa contempla una restructuración del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología que incluye el Fortalecimiento del Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

Desde su creación, explicó Cabrero, el Foro Consultivo ha apoyado al CONACyT en la elaboración, de consultas a la comunidad científica sobre diversos temas, y con el paso de los años, otras instancias como el Congreso de la Unión, los gobiernos de los estados y otros se han acercado al Foro para solicitar apoyo que permita al poder legislativo tomar mejores decisiones.

“La iniciativa de Ley lo que dice es que el Foro no es exclusivo para hacer consultas de CONACyT y reconoce que éstas pueden ser también para el gobierno federal, el ejecutivo, legislativo y judicial. Es algo que de facto se ha ido dando y lo que hace la Ley es darle la oportunidad de ser una instancia especializada”, comentó el doctor Cabrero en la conferencia de prensa.

Informó que la Reforma que tiene como propósito dar solidez a los avances alcanzados en este sexenio y fortalecer el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, también plantea fortalecer la mesa directiva del Foro Consultivo para incluir a un representante de la Conferencia Nacional de Ciencia y Tecnología, a la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad y el Consejo de Asesores Científicos y Tecnológicos de la Presidencia de la República.

Sobre este tema comentó que se plantea crear el Consejo de Asesores Científicos y Tecnológicos de la Presidencia, que a diferencia del Consejo Consultivo de Ciencias, el Foro Consultivo y la Oficina de Ciencia de la Presidencia, estará integrado por una veintena de especialistas en los temas que se requieran, sin distingo de su rango.

Ejemplificó que si en el país se presentan nuevos movimientos telúricos y es necesario contar con asesorías especializadas en el tema, serán integrados al Consejo los mejores especialistas en sismología del país, sin distingo de haber recibido o no el Premio Nacional de Ciencias.

Finalmente, Enrique Cabrero estimó que la iniciativa sea discutida y aprobada próximamente en el Congreso de la Unión en este periodo o en la siguiente legislatura.

“Busca libro perfeccionar la construcción de políticas públicas y la organización de mejores formas de diálogo.”

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