NOTICIAS VER TODOS
NOTICIAS

EN MÉXICO SÓLO EXISTEN 401 MÉDICOS GERIATRAS CERTIFICADOS

En México sólo existen 401 médicos geriatras certificados
FOTO: ESPECIAL Photo VER FOTOGALERÍA
Debe haber un especialista por cada cinco mil personas de edad avanzada; en el país se requieren hoy alrededor de dos mil 500. Desalentador, el panorama futuro para los adultos mayores
29.08.2017 12.00 AM

México se encuentra en un proceso de envejecimiento acelerado. La pirámide poblacional de años anteriores se está invirtiendo debido a la disminución de la mortalidad y de la natalidad, a la migración y al incremento de la esperanza de vida que hoy es de 76 años, en promedio, y para 2050 se elevará a 80 y 85 años.

Para atender ese sector de la población se requieren desde ahora geriatras, es decir, especialistas en la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de las enfermedades propias de los adultos mayores.

No obstante, en nuestro país sólo existen 401 médicos certificados o recertificados, avalados por el Consejo Mexicano de Geriatría (2017), y la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM se ocupa de la formación del 75 por ciento de los expertos en el área, afirmaron Ivonne Karina Becerra Laparra y Carlos D’Hyver de las Deses, profesores de posgrado en esa entidad.

En la conferencia de prensa “Falta de geriatras en México: reto del siglo XXI”, señalaron que en naciones europeas han calculado que debe haber un especialista por cada cinco mil personas de edad avanzada. Con 12 millones de personas mayores de 60 años, en México se requieren hoy alrededor de dos mil 500.

A eso se suma que la mayoría de los geriatras, alrededor del 60 por ciento, se encuentra en la Ciudad de México, y en menor proporción en Monterrey, Guadalajara, San Luis Potosí o León. En la capital hay un geriatra por cada ocho mil adultos mayores; en Jalisco, uno por cada 20 mil; y en Nuevo León, uno por cada 52 mil.

Aunque hay especialistas en otras urbes como Hermosillo, Durango, Querétaro, Puebla, Toluca y Morelia, aún falta mucho por abarcar, reconoció Carlos D’Hyver de las Deses.

Becerra Laparra señaló que la Ciudad de México es la entidad más envejecida del país; aquí, 13 .2 por ciento de la población es mayor a 65 años. En 2030, en la capital del país más del 20 por ciento de la población será adulta mayor.

Además, prosiguió, se debe resaltar la velocidad con la que ocurre este fenómeno. Francia, uno de los países más longevos, ha vivido esa transición en los últimos 300 años, tiempo en el que pudo desarrollar políticas públicas y de salud, formar especialistas; en México está ocurriendo en sólo 50 años.

Los padecimientos que más afectan a ese grupo poblacional son los cardiovasculares, seguidos por tumores malignos y demencias, subrayó la académica. “Las enfermedades crónico-degenerativas se vuelven las principales causas de morbi-mortalidad, y sus consecuencias, como las alteraciones en las funciones del anciano, propician que pierdan la capacidad de realizar sus actividades de forma independiente”.

La geriatría hace frente a la fragilidad del adulto mayor; es decir, cuando ante alguna eventualidad (problema alimenticio o enfermedad mental) se vuelve dependiente y genera costos muy altos, no sólo fisiológicos o de atención médica, sino familiares, sociales y económicos. “En ellos hay que tratar la neumonía, pero también la baja de fuerza y masa muscular, que impide que realice sus actividades”, añadió D’Hyver de las Deses.

Para atender esta situación, la UNAM brinda la especialidad a través de sedes hospitalarias públicas y privadas, como el Hospital General, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, la Fundación Médica Sur o el Hospital ABC, en donde se forman geriatras avalados por esta casa de estudios.

En Guadalajara, Monterrey, San Luis Potosí y Guanajuato también se ofrecen estos estudios. A través de la Universidad Nacional, la Ciudad de México y zonas aledañas (Estado de México) cuentan con 70 o 75 médicos geriatras de nuevo ingreso al año, y en el resto del país suman alrededor de 20.

Además, la FM inició hace poco la “geriatrización” de los médicos generales: en la carrera de Medicina se agregó la materia, con 280 horas de un curso específico, para que todos los egresados sepan manejar mejor a las personas de edad avanzada. De ese modo, entre 800 y mil egresados por año estarán mejor capacitados para atender a esos pacientes y mandarlos con los especialistas cuando sea necesario, explicó el experto.

También mencionó al Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez, instituido en esta universidad, en donde se aborda el fenómeno desde la parte médica, de investigación, de fisiología, de aspectos económicos, políticos, sociales y psicológicos, con la participación de más de 30 entidades que trabajan en conjunto en el bienestar de las personas de edad avanzada.

Además, la FM otorga diplomas de alta especialidad para médicos especialistas, como rehabilitación geriátrica, cardiología geriátrica o administración gerontológica, abundó.

A raíz de la modificación del programa de formación de geriatras, el cual se redujo de seis a cuatro años, ha aumentado el número de ingresos: de un promedio de 36, a 72 alumnos al año, concluyó D’Hyver de las Deses.

Desalentador, el panorama futuro para los adultos mayores

México vive un visible proceso de envejecimiento. A partir de las proyecciones del Consejo Nacional de Población, para el año 2050 32.4 millones de habitantes serán personas mayores (21.5 por ciento de la población total). De no tomar medidas hoy, ese segmento quedará con menores posibilidades de contar con seguridad social y económica, afirmó Isalia Nava, del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM.

Según cifras de 2014, alrededor del 35 por ciento de esa población vivía en pobreza moderada, y casi nueve por ciento en pobreza extrema; es decir, 43.7 por ciento de la gente de 60 años estaba en esa condición. De continuar así, “en algunos años tendremos un país de viejos, enfermos y en mayor pobreza”, añadió.

La experta resaltó que las tendencias hacia la informalidad y la formalidad precaria disminuyen las posibilidades de los esquemas de capitalización individual y se anticipa que las pensiones resultantes serán insuficientes.

Si revisamos las condiciones actuales de las personas en edades avanzadas, encontramos una serie de deficiencias, como que muchas de ellas no tienen seguridad económica, y el panorama para las siguientes décadas es desalentador, en términos de una mayor desprotección, alertó.

En México, a partir de la encuesta intercensal se identificó que en 2015 había 119.5 millones de personas; 10.4 por ciento correspondía a las mayores de 60 años (12.4 millones). Para 2050, con la estimación de 21.5 por ciento, habrá un aumento en términos absolutos y porcentuales, fenómeno que define el proceso de envejecimiento en el país.

Isalia Nava subrayó que se debe considerar la rapidez del fenómeno. En México la cifra se elevó en sólo cuatro décadas, a comparación de Europa, en donde tardaron dos siglos, y eso implica que no tendremos tiempo suficiente para prepararnos y enfrentar los retos para que esa población satisfaga sus necesidades básicas de alimentación, vivienda, salud y cuidados.

Lo ideal sería que al llegar a esa edad se tenga una pensión que permita cubrir esas necesidades; sin embargo, en 2013 sólo 26 por ciento de los individuos de 60 años y más años tenía una pensión contributiva.

Aún más grave es la diferencia por sexo: 35 por ciento de varones y 18.5 por ciento de mujeres cuentan con esa protección, y más de la mitad de ellas tiene pensión por condición de viudez, no porque hubieran participado en una actividad laboral.

Ante la situación, ese segmento debe buscar otras fuentes de ingreso, que provienen generalmente de la participación en la actividad económica. “Tienen que seguir trabajando porque no cuentan con ninguna garantía de ingreso”, resaltó la universitaria.

La mitad de la población de hombres en esas edades participa en una actividad económica; entre las mujeres el porcentaje es de apenas 19.6 por ciento. No obstante, más del 70 por ciento está en la informalidad y predominan las labores que están en desprotección social, como las agropecuarias, en localidades rurales, y de servicio, en el caso de los varones, y las de servicio y comercio, para ellas.

Otra fuente de recursos son los apoyos que otorga el gobierno, pero los montos tienden a ser muy bajos, por lo que tampoco representan un mecanismo de protección. A ello se suma el soporte que viene de la familia, “pero no siempre hay garantía de recibirlo”.

Es necesario que la población que aún no alcanza la tercera edad ponga más cuidado en su salud para llegar a los 60 años en condiciones óptimas y prevenir enfermedades como las crónico-degenerativas; de otro modo, lo que “nos espera son más años de vida, pero en malas condiciones”, apuntó.

En la parte económica, se requieren medidas y acciones de gobierno, como la revisión del sistema de pensiones y una reforma a la seguridad social, medidas que permitan proteger a esa población.

Hay que pensar en mecanismos que refuercen el ahorro de quienes sí contribuyen a la seguridad social. Una medida podría enfocarse al aumento de los salarios, “pero también hay que pensar en reestructuraciones que nos lleven a tener una sociedad más productiva”.

En el presente la gente cuenta con pocos ahorros y se espera que en el futuro sea menor. Entre las generaciones recientes está el antecedente de un patrimonio, casa o terreno, que contribuye al bienestar de las familias, pero en las generaciones actuales y por venir esa posibilidad se reducirá, al tiempo que aumentarán los problemas de salud. “Debemos atender con celeridad los desafíos del envejecimiento demográfico”, concluyó.

“Alrededor del 60 por ciento de los geriatras están en la Ciudad de México, y en menor proporción en Monterrey, Guadalajara, San Luis Potosí y León.”

  • Compartir
  • IMPRIMIR

  • RECOMENDAR
Subrayan expertos materias pendientes de la educación en México
NOTICIAS

SUBRAYAN EXPERTOS MATERIAS PENDIENTES DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO

Photo VER FOTOGALERÍA
NOTICIAS VER TODOS