NOTICIAS VER TODOS
NOTICIAS

SIGUE AMÉRICA LATINA BAJO CONDICIONES DE LA TEORÍA DEPENDENCIA

Sigue América Latina bajo condiciones de la teoría dependencia
FOTO: IG @juno_barrios Photo VER FOTOGALERÍA
La región continúa teniendo una posición de proveedor de materias primas dentro de la división del trabajo internacional, y continúa presentando retos socioeconómicos de pobreza y desigualdad
22.06.2022 12.00 AM

La teoría de la dependencia ha sido considerada como una perspectiva obsoleta para el estudio de la realidad latinoamericana. El éxito de otras áreas geográficas periféricas al posicionarse en el centro de la economía mundial al final del siglo veinte significó el aparente final de la validez de la teoría de la dependencia. Sin embargo, los Estados de América Latina siguen sin ser capaces de corregir las deficiencias estructurales que inspiraron la incepción de la dependencia, ya que continúan siendo significativamente dependientes a la comercialización de materias primas.

La influencia de la teoría de la dependencia en los discursos de desarrollo de América Latina de Diego Zambrano, busca reabrir el debate sobre la teoría de la dependencia, con el objetivo de recuperar sus valiosos análisis para la reflexión sobre las tendencias socioeconómicas actuales de la región. A su vez, busca redefinir los aspectos teóricos más rígidos y obsoletos de la teoría de la dependencia, para resaltar su influencia en discursos de desarrollo actuales. En este sentido, este artículo resalta los paralelismos entre la teoría de la dependencia y la literatura académica sobre el desarrollo y los recursos primarios.

La relevancia de la teoría de la dependencia ha sido cuestionada en repetidas ocasiones a lo largo de los últimos cincuenta años. Después de haber ganado reconocimiento en los años sesenta y setenta, ha llegado a ser considerada como irrelevante en la actualidad. Packenham (1992) menciona que André Gunder Frank, uno de los autores más reconocidos de la teoría de la dependencia, declaró en 1974 que las ideas de la dependencia, que una vez fueron influyentes, estaban muertas (p. 245). En consecuencia, junto con Gunder Frank, otros académicos como Godfrey (1980) o Sánchez también declararon el fin de la teoría de la dependencia. En este último, se considera que la teoría de la dependencia es apenas mencionada fuera de América Latina, relegada a una nota de pie de página en la literatura académica (Sánchez, 2003). El fallecimiento de la teoría de la dependencia responde a diferentes tendencias empíricas que ocurrieron en la economía mundial, y a una larga lista de críticas que ha recibido la literatura relacionada al tema. Kay (1989) cataloga muchas de las incontables acusaciones recibidas como: tautológica, economista, ahistórica, utópica, desprovista de análisis de clase, populista, nacionalista, miope, unidimensional, ideológica, ecléctica, mecánica, sofista, una teleología negativa, idealista, anticapitalista, un estructuralismo marxista, no marxista o no materialista, descuidada en el uso de la teoría marxista, incapaz de romper con el desarrollo burgués, sin bases empíricas, teóricamente imprecisa, poco clara, contradictoria, demasiado global u holística, determinista, metodológicamente y conceptualmente ecléctica - una torre de Babel, carente de claridad, de recomendaciones de política para superar la dependencia, estancamiento, circulación, etcétera.

Aunque es evidente que la larga lista de críticas recibidas es importante, el fallecimiento de la teoría de la dependencia responde principalmente a varios desarrollos que tomaron lugar en la economía mundial en las últimas décadas. Como lo explica Blaney (1996), el atractivo de la nueva industrialización, la compulsión de nuevas condiciones competitivas, la ejecución hipotecaria de opciones de desarrollo por peonaje de deuda, y el colapso del socialismo disminuyeron la aceptación de la teoría de la dependencia (p. 460). Por ejemplo, los avances industriales de países como Brasil, Argentina, o México presentaron contradicciones empíricas importantes de las ideas de la dependencia ortodoxa de autores como André Gunder Frank. Pero la evidencia más devastadora contra los postulados de la teoría de la dependencia con respecto a la imposibilidad de generar un desarrollo capitalista en países periféricos fue la industrialización de Corea del Sur, Singapur, Taiwán, y Hong Kong. Específicamente, la experiencia de estos países contradice la teoría de la dependencia, ya que esta rechazaba la posibilidad de generar progreso económico en países periféricos a través de su integración avanzada con la economía mundial (Sánchez, 2003). Tanto el movimiento de estos países desde su posición periférica al centro de la economía mundial, como la relativa industrialización de varios países latinoamericanos supusieron las mayores razones en contra de la relevancia de la teoría de la dependencia.

La popularización de los paradigmas que sucedieron a la dependencia y su posición actual dentro de la literatura académica invitan a pensar que la realidad de América Latina ha validado el rechazo de los postulados de la teoría. Sin embargo, la región continúa manteniendo una constante dependencia a la comercialización de materias prima. Es más, desde la supuesta muerte de la teoría, la región “ha profundizado la dependencia externa de la mayoría de los países y se ha ensanchado el hiato que los separaba de las metrópolis” (Beigel, 2006, p. 308). Este contexto moderno invita a reabrir el debate de la dependencia como un marco explicativo relevante para la realidad actual de la región. Se considera empíricamente incorrecto determinar a la teoría de la dependencia como muerta o irrelevante dadas las condiciones del modelo económico actual latinoamericano. Es por este motivo que este artículo decide articular un nuevo entendimiento de la teoría con base en una revisión de sus debates principales, una redefinición de su alcance teórico, y una examinación de su influencia en discursos actuales sobre los problemas económicos de la región. Para lograr dicho objetivo, este artículo se divide en cuatro secciones: la siguiente presenta una descripción breve de las tendencias actuales en materia de política económica de América Latina como justificación para reabrir el debate de la dependencia. La segunda sección presenta una discusión de los principales debates de la teoría de la dependencia, y avanza en su concepto y marco teórico para adelantar su aplicabilidad a la realidad actual. Luego, se resalta la influencia de la teoría de la dependencia en la literatura académica sobre el rol de las materias primas en el desarrollo. En este sentido, las siguientes secciones introducen conceptos específicos de la literatura de las materias primas dentro de un marco teórico de dependencia, acentuando la influencia y la relevancia de la misma en el estudio de la realidad latinoamericana. Como conclusión, el artículo reflexiona sobre la posibilidad de pensar en un paradigma de dependencia que trasciende enunciados teóricos de causalidad, y se presenta como un movimiento o acercamiento para el estudio de la economía mundial desde la perspectiva de la periferia.

La realidad de la política económica actual de América Latina presenta rasgos similares a aquellas que inspiraron el inicio de la teoría de la dependencia. La región continúa teniendo una posición de proveedor de materias primas dentro de la división del trabajo internacional. A su vez, los países latinoamericanos continúan presentando importantes retos socioeconómicos como la pobreza o la desigualdad. Importantes autores señalan a la posición de la región dentro de la división del trabajo internacional como la causa de sus distorsiones socioeconómicas (Bulmer-Thomas, 1994; Skidmore y Smith, 1992). Sin embargo, la dinámica más clara de la relevancia de la dependencia en el estudio actual es el movimiento de China dentro de la economía mundial. En primer lugar, la experiencia China presenta importantes evidencias empíricas en contra del determinismo de algunos postulados de la dependencia. Es por esta razón que, como ya expusieron autores como Cardoso, Faletto, Duvall, o Furtado, entre muchos otros, la relevancia de la dependencia pasa por el abandono del determinismo sobre el desarrollo de la periferia. Además, la relación comercial que China ha entablado con América Latina también resalta la importancia de las ideas de la dependencia. Es importante contrastar cómo, si asumimos a la dependencia como una situación condicionante para el desarrollo, el aceleramiento y la desaceleración del consumo de materias primas por parte de China condiciona la direccionalidad, magnitud, y sostenibilidad del desarrollo de la región. Por esto, la reevaluación de la validez de los postulados de la dependencia se vuelve relevante.

Sin embargo, la revisión de distintas narrativas sobre desarrollo, que estudian el rol de los recursos naturales en países del tercer mundo, muestra no solo la relevancia de los postulados de la dependencia, sino también su validez e influencia. La literatura sobre las distorsiones económicas generadas por la comercialización de las materias primas sigue la lógica de muchas ideas debatidas por los autores de la dependencia. Sin embargo, la mayor demostración de la validez, influencia, y relevancia de los postulados de la dependencia se observa en la literatura sobre la maldición de los recursos, que describe los mecanismos mediante los que la comercialización de las materias primas distorsiona el desarrollo político e institucional de los países, y cómo esto termina condicionando su desarrollo económico. Esta dinámica fue discutida por los mayores exponentes de la dependencia para explicar la problemática de la política económica de América Latina. Muchos autores dentro de la literatura del “resource curse” incluso invitan a la estabilización macroeconómica y a la diversificación de la producción exportadora, donde estas prescripciones inspiraron la dependencia y fueron enunciadas dentro de la misma. Lo que resulta aún más relevante es que importantes sectores que estudian el desarrollo actualmente lo hacen desde un enfoque global, analizando cómo la configuración del sistema internacional afecta a los países del tercer mundo. El estudio de cómo las estructuras globales afectan, influyen, o condicionan el desarrollo de los países del tercer mundo es, tal vez, la mayor contribución de la dependencia.

Es en este contexto que reabrir el debate de la dependencia resulta significativo. Ahora bien, sería ingenuo pensar que el movimiento de la dependencia pudiese recobrar un reconocimiento como un marco analítico relevante en el estudio del desarrollo dentro de los discursos actuales, sin un importante trabajo de rectificación, refinación y reajuste. Dicho trabajo se enfrenta a incontables páginas de críticas de toda índole, y provenientes de diferentes campos, que representan diversos intereses. Muchas de estas críticas resultan superficiales, pero un grupo mayoritario presenta importantes observaciones a diferentes autores de la dependencia. Estas críticas invitan a pensar que el fallecimiento de este paradigma era necesario, y que sus aspectos relevantes, como muestra este artículo, siguieron vigentes en los estudios del desarrollo. En este sentido, podría parecer caprichoso e innecesario recuperar un debate que ya existe dentro de los discursos de desarrollo. Sin embargo, el hecho de que la dependencia haya influenciado muchísimos estudios actuales, o que muchos de estos estudios muestren importantes paralelismos con el movimiento, no reduce la necesidad de recuperar el paradigma como un marco analítico, precisamente porque permite contextualizar muchos de los trabajos modernos sobre desarrollo. Importantes aportes sobre la maldición de los recursos formulan y reformulan que la presencia de recursos naturales afecta negativamente al desarrollo. Pero fallan en discernir por qué algunos países con altos niveles de recursos primarios en sus actividades productivas, como Canadá, Noruega, Australia, o los Estados Unidos de América lograron trascender la situación condicionante de dependencia. Es más, estos trabajos también fallan en identificar las razones que imposibilitan, condicionan, o ralentizan acciones de cambio en países en situaciones de dependencia. Al contextualizar estos trabajos dentro del movimiento, se pueden responder muchas de estas preguntas, y mejorar el entendimiento sobre el desarrollo.

Por consiguiente, el artículo presenta distintas justificaciones y promueve una base teórica inicial para reabrir el debate de la dependencia. Las tendencias socioeconómicas actuales de América Latina presentan dinámicas similares a las que motivaron a los autores de la dependencia, y luego fueron explicadas por los mismos. La relación de China con la región, así como con otras como África, presenta características de dependencia que requieren de su estudio dentro de un marco teórico capaz de reconocer los factores condicionantes al desarrollo. Además, diferentes paradigmas sobre el estudio del mismo demuestran la validez, relevancia, e influencia de los postulados de la dependencia en la actualidad, que invitan a su discusión, reformulación, y aplicación ante las realidades empíricas modernas. Finalmente, la apertura del debate de la dependencia presenta importantes beneficios para paradigmas modernos establecidos como los estudios poscoloniales, brindándoles un contexto que en su momento decidieron omitir. Es evidente que el momento actual de la política económica latinoamericana requiere de un marco teórico capaz de problematizar y contextualizar las dislocaciones socioeconómicas que siguen caracterizando a la región, y la redefinición del movimiento de la dependencia puede dirigirse a estas necesidades.

“Importantes autores señalan a la posición de la región dentro de la división del trabajo internacional como la causa de sus distorsiones socioeconómicas.”

  • Compartir
  • IMPRIMIR

  • RECOMENDAR
Reporte Legislativo, Senado de la República: Martes 22 de Septiembre de 2020
NOTICIAS

REPORTE LEGISLATIVO, SENADO DE LA REPÚBLICA: MARTES 22 DE SEPTIEMBRE DE 2020

Photo VER FOTOGALERÍA
NOTICIAS VER TODOS