NOTICIAS VER TODOS
NOTICIAS

AFECTA VOLATILIDAD CAMBIARIA INVERSIÓN EN LA BOLSA DE VALORES

Afecta volatilidad cambiaria inversión en la Bolsa de Valores
FOTO: ESPECIAL Photo VER FOTOGALERÍA
Al transitar por los ciclos de apreciación-depreciación-apreciación, disminuye inversión ociosa, que incrementa la productividad y rentabilidad de la inversión productiva
30.07.2021 12.00 AM

Al transitar por los ciclos de apreciación-depreciación-apreciación, se redujo el monto de inversión en activos productivos en la Bolsa Mexicana de Valores, decisiones que reflejan los postulados de la teoría de espíritus animales de Keynes, que explican la influencia de las olas emocionales de los administradores en la toma de decisiones, en este caso fue disminuir la inversión ociosa, que incrementó la productividad y rentabilidad de la inversión productiva.

Volatilidad cambiaria y su efecto en las inversiones de las empresas de la Bolsa Mexicana de Valores, de Antonio Morales, analiza el periodo 2010-2018. Para evaluar si la inversión es desigual en cada uno de los ciclos cambiarios se usaron tres múltiplos financieros que miden: el índice de inversión, su rotación y su rentabilidad. Mediante el Análisis de Varianza se prueba la diferencia estadística de los valores promedios de los tres múltiplos a través de los tres ciclos cambiarios estudiados.

Históricamente los países latinoamericanos han experimentado crisis por impacto de las devaluaciones de sus monedas dañando severamente sus economías y la situación financiera de sus empresas de acuerdo con Mishkin, y Gomero y Gutiérrez y muy en específico a las empresas y bancos en México Watkins, Spronk, y Félix y Correa.

Según Mishkin, se han presentado grandes crisis de monedas en los países denominados emergentes, en el caso de México en marzo de 1994, la inestabilidad política, las tasas de interés, la tenencia de tesobonos, el levantamiento en Chiapas y las revelaciones acerca de problemas en el sistema bancario; en Tailandia en mayo de 1997, el gran déficit de la cuenta corriente y la debilidad de su sistema financiero; en Brasil tenía una situación fiscal que empeoraba, junto con la amenaza de un gobernador para incumplir con la deuda de su estado a finales de 1998-1999 y Argentina en 2001-2002 hubo un pánico bancario a gran escala y un incumplimiento real sobre la deuda gubernamental; todos estos eventos ocasionaron tensión sobre la economía y a partir de las tasas de interés al alza y la pérdida de reservas, con el tiempo las autoridades monetarias en todos estos países ya no pudieron seguir defendiendo la moneda y trajo como consecuencia la depreciación de sus monedas.

Los autores Gomero y Gutiérrez explican que la fuerte recesión de 2008 creo escenarios de vulnerabilidad en las economías avanzadas que se reflejaron en el sector financiero, laboral y se tradujo en el cierre de bancos y la pérdida de confianza del consumidor, si el gasto en Norteamérica se contrae 20% representaría una merma importante de los países latinoamericanos que llegan a este producto de exportación, con la cual se resalta la interdependencia que existe entre las economías de EU, el G7 con las economías latinoamericanas.

En el caso de México explican Watkins, Spronk, y Félix que, como consecuencia de la devaluación de la moneda mexicana durante 1994, las empresas mexicanas enfrentaron un aumento significativo en el valor en pesos de la deuda denominada en dólares, lo cual, junto con el incremento de las tasas de interés local, la disminución de las opciones crediticias y la demanda interna trajo como consecuencia que muchas empresas quebraran, o por lo menos fueran seriamente perjudicadas. Por su parte, Correa señala que la devaluación del peso mexicano de 1994 provocó un inmediato deterioro del balance bancario procedente de su fondeo en moneda extranjera y su cartera de créditos otorgados a sus clientes en moneda local, lo cual elevó las tasas de interés locales y llevo a la insolvencia a una gran cantidad de prestatarios.

Explican (Krugman, Obstfeld y Melitz) que los tipos de cambio han sido excesivamente volátiles, quizá, porque el mercado de divisas sobre reacciona frente a los acontecimientos. Una volatilidad excesiva probaría que el mercado de divisas envía señales confusas a los comerciantes e inversores que basan sus decisiones en los tipos de cambio. Es posible que los tipos de cambio sean sustancialmente más volátiles que los factores subyacentes que los mueven, entre ellos resaltan la inflación, la tasa de interés, ingresos provenientes del exterior, controles gubernamentales y las expectativas del tipo cambio futuro, barreras comerciales y productividad, Mishkin, Madura y Saldaña y Velásquez.

Considera Krugman, Obstfeld y Melitz que un problema básico en las pruebas de excesiva volatilidad de los tipos de cambio es la imposibilidad de cuantificar exactamente todas las variables que trasmiten información relevante acerca del futuro de la economía, por ejemplo, el intento de asesinato de un político, la quiebra de un gran banco o un atentado terrorista. Y considera que la excesiva volatilidad del tipo de cambio puede explicarse con el estudio de Messe y Rogoff quienes mostraron que un modelo de paseo aleatorio explica el comportamiento del tipo de cambio, por lo cual se ha llegado a considerar como evidencia de que los tipos de cambio tienen una vida propia, no relacionada con los determinantes macroeconómicos. Sin embargo, la investigación más reciente ha confirmado que el modelo de paseo aleatorio sólo es útil para previsiones hasta un año sobre tipo de cambio.

Mesa y Salguero resaltan la importancia de estudiar el efecto de la tasa de cambio sobre la inversión, explican que en la medida que la tasa de cambio altere las ganancias esperadas, modifica el capital deseado de las empresas y, por consiguiente, las decisiones de inversión. Evidentemente las implicaciones de los movimientos de la tasa de cambio real en las decisiones de inversión dependen de cómo esté expuesto el sector productivo nacional al sector externo. Mientras más importante sea la participación de las importaciones en los insumos y en la inversión, mayor es el efecto desfavorable de la devaluación real en la inversión. Por el contrario, mientras mayor es la participación de las exportaciones en las ventas totales, mayor es el estímulo de la devaluación real en la inversión.

Las crisis monetarias desembocan con un evento de devaluación en los regímenes controlados o con una depreciación de la moneda en los sistemas de libre flotación. Según Krugman y Taylor los efectos de la devaluación de la moneda se reflejan en el estímulo que causan en la actividad económica y con base a estos razonamientos se espera que aumente la producción si hay recursos desempleados y/o suben los precios internos. Díaz explica que el primer efecto de la devaluación es que tendera a aumentar la producción real interna estimulando la producción de exportaciones, ese multiplicador expansivo de estímulo se extiende a otros sectores de la economía. Los cuales requerirán realizar inversiones de activos productivos para atender esa demanda.

Las devaluaciones pueden caracterizarse por sus efectos expansivos o contractivos en la economía. En la expansiva, se favorece la competitividad internacional e incrementan las exportaciones netas y por ende el producto, disminuyen los precios de las exportaciones, por lo cual mejora la competitividad de los productos nacionales a nivel internacional y se refleja en mayores ingresos de monedas extranjeras beneficiando a la economía Saldaña y Velázquez.

En la devaluación contractiva, según Krugman y Taylor los salarios se ajustan lentamente al incremento de los precios (debido a las rigideces de los procesos nominales por las relaciones legales y sindicales), por lo que se produce una reducción del salario real, cae el consumo y finalmente, la producción también se desploma, asimismo, la inflación inducida puede afectar la oferta real del dinero y desalentar la actividad económica y debido a que el nivel de los precios no se ajusta instantáneamente a su nueva fase la tasa de inflación aumenta temporalmente.

Señala Jiménez que en la política monetaria contractiva aumenta la tasa de interés y se deprime el tipo de cambio, lo cual disminuye el consumo y la inversión privada. Cuando el tipo de cambio se aprecia disminuyen las exportaciones y se deteriora la balanza comercial.

Romer (2006) argumenta que una depreciación de la moneda nacional provoca un incremento de los precios de los bienes extranjeros, además tiende a elevar la producción de los sectores dedicados a la exportación y a la sustitución de importaciones.

Saldaña y Velásquez exponen que la secuela de las fluctuaciones del tipo de cambio real sobre el nivel de producción ha sido sujeto de distintas consideraciones, existe literatura que sustenta su efecto expansivo por que mejora la balanza comercial, junto con otros efectos, asociados por ejemplo al canal comercial, que pueden disminuir e incluso contraer la actividad económica. Los efectos son diferentes para cada país, dadas las características, propias a cada economía, se pueden presentar efectos favorables o nocivos asociados a los mecanismos por los cuales actúa la economía ante los sucesos de depreciación de su moneda. La devaluación de la moneda local favorece la competitividad internacional de los bienes domésticos, esto a su vez incrementa la demanda agregada y finalmente, la producción, es lo que se denomina devaluación expansiva. En contraste, una devaluación puede producir efectos adversos que derivarían en una contracción económica, y que básicamente se produciría una restricción en la producción debido a una reducción de fondos disponibles asociado a un alto grado de obligaciones en moneda extranjera.

Madura señala que la exposición económica a la depreciación de la moneda doméstica provoca que en las empresas las ventas locales aumenten debido a la reducción de la competencia extranjera, pues los precios denominados en divisas fuertes las considerarán altas los clientes locales. Las exportaciones denominadas en moneda local les parecerán más baratas a los compradores extranjeros por lo que se incrementará la demanda de sus productos, y por ende las exportaciones denominadas en divisas pueden incrementar los flujos de efectivo, porque los ingresos en divisa se convertirán en una mayor cantidad de moneda local. Los suministros importados aumentarán su costo, debido a que se requerirá de mayor cantidad de la moneda local debilitada para saldar las deudas en moneda extranjera.

En el escenario en que la moneda local se reevalúa, se denomina apreciación monetaria y puede producir efectos nocivos en las empresas, debido a que podría lesionar las ventas en las firmas nacionales y aumentar el desempleo Mishkin, Madura y Mankiw. Profundiza Madura sobre la exposición corporativa en los ciclos cambiarios de apreciación monetaria, que se refleja en menores ventas por que los precios de sus productos aumentaron en términos de divisas y además enfrentan la oferta de la competencia extranjera, es probable que los ingresos provenientes de las exportaciones se reduzcan debido a que los importadores extranjeros necesitarán más de su propia moneda para pagar tales productos por lo cual tienden a comprar menos. En el caso de los suministros importados se reducen los costos en moneda local, igualmente sucede con el pago de los créditos en moneda extranjera.

Históricamente los países latinoamericanos han tenido crisis monetarias que han convergido en devaluaciones de sus monedas, modificando la actividad económica que a su vez afecta la actividad de las empresas. Las consecuencias son diferentes para cada país, según las características propias de cada economía, se han presentado efectos favorables o nocivos los cuales dependen de los mecanismos por los cuales han respondido las economías ante los sucesos de depreciación de sus monedas. Los estudios empíricos desarrollados en los países emergentes de Latinoamérica han presentado evidencias que confirman que la depreciación de las monedas menoscaba la inversión en activos que dotan de capacidad productiva a las empresas, y paralelamente otras investigaciones han evidenciado que también existen países que en los escenarios de depreciación monetaria incrementaron sustancialmente su inversión en activos productivos.

La moneda mexicana se apreció en su valor del 1er trimestre de 2010 al 2do trimestre de 2011, se depreció un 75.89% del 3er trimestre de 2011 al 4to trimestre de 2016 y se volvió a apreciar por el periodo comprendido del primer trimestre de 2017 al cuarto trimestre de 2018, es decir, su ciclo fue apreciación-depreciación-apreciación. Las empresas de la Bolsa Mexicana de Valores disminuyeron el valor del múltiplo que mide la inversión en activos productivos a lo largo de los periodos de apreciación-depreciación-apreciación existentes durante 2010-2018, y en la medida que se redujo la inversión productiva, aumentó su rotación, es decir, que se produjeron mayores ventas por la inversión en activos y se elevó su rentabilidad.

La decisión de disminuir las inversiones de activos productivos en las empresas de la Bolsa Mexicana de Valores durante los diferentes ciclos cambiarios refleja las características de la teoría de los espíritus animales de Keynes en la que las decisiones de los administradores están influidas por las olas emocionales de pesimismo, dentro de un panorama económico contractivo en el que se espera la caída del consumo y por consiguiente la actividad empresarial. Krugman y Taylor y Jiménez como consecuencia de los efectos adversos de la depreciación de la moneda mexicana, que a su vez se tradujo en beneficios financieros que se reflejó en un incremento de la productividad y rentabilidad de los activos de largo plazo utilizados en la producción de bienes y servicios de las compañías estudiadas.

Se rechazó parcialmente la hipótesis de trabajo, debido a que sí disminuyó la inversión productiva en el ciclo de depreciación 3T2011-4T2016, aunque no fue estadísticamente significativo el cambio, y se esperaba que aumentara los activos productivos en el periodo de apreciación 1T2016-4T2018, sin embargo, también se redujo aún más, este cambio si fue estadísticamente significativo.

La inversión en activos productivos siguió una pauta de comportamiento similar a la observada en las investigaciones de Cabrera y Munyo, Bonono, Martins y Pinto, Álvarez y Hansen, Mamani y Velásquez quienes evidenciaron que durante los periodos de depreciación de la moneda de los países en que hicieron sus estudios las empresas aminoran el ritmo de inversiones en activos de largo plazo en los ciclos de depreciación monetaria.

“Decisiones de administradores están influidas por las olas emocionales de pesimismo, dentro de un panorama económico contractivo en el que se espera caída del consumo y de actividad empresarial.”

  • Compartir
  • IMPRIMIR

  • RECOMENDAR
Aprueban comisiones del Senado minuta sobre deuda de estados y municipios
NOTICIAS

APRUEBAN COMISIONES DEL SENADO MINUTA SOBRE DEUDA DE ESTADOS Y MUNICIPIOS

Photo VER FOTOGALERÍA
NOTICIAS VER TODOS